El ABC del Clásico

A de Ansiedad: El Madrid jugó ansioso, con precipitación, con prisas. Le suele pasar en todos los partidos, y eso le perjudica. Cristiano es quizás el que más lo sufre. El fútbol es un juego de equipo.

B de Bernabeu: Ayer más culé que nunca, tanto en las gradas como sobre el césped. Los jugadores del Barça “vacilaron” a los blancos, les saquearon la nevera, y éstos, en su casa, les sacaron sillas para que incluso cenaran cómodos.

C de Creer (en tus posibilidades): El Madrid nunca pensó que podía ganar el partido, y menos aún que podía remontarlo. Con medio partido por delante lo dieron por perdido. Los dos primeros tiros del Barça fueron a meter gol. Los ataques del Madrid no tenían fe.

E de Entrenador: Guardiola le ganó la partida a Peregrini. Movió mejor sus fichas, cambió a sus jugadores de banda, buscó alternativas.

O de oficio: Fue la verdadera diferencia entre el Barça y el Madrid, y pienso que la clave del derby. Mientras los primeros dominaron todos los escenarios, los jugadores del Madrid jugaron como juveniles en una pachanga ante “los mayores del primer equipo”.

R de Reglamento: ¿Para qué sirve? Las barreras nunca están a la distancia adecuada ¿Tanto cuesta contar los pasos? y ¿el Fuera de juego? Ni los árbitros saben cómo pitarlo. Unos días, obligan a que el delantero se corra 30 metros, para cuando llega y toca el balón, se le pita, y en cambio, ayer, se pitó a la antigua usanza, sin llegar el balón a ningún delantero blanco, pues fue cortado por la defensa azulgrana con la mano al borde del área.

COMETIERON DOS ERRORES

El sábado se juega un clásico a cara de perro, de película, un duelo a vida o muerte, un partido con dos pistoleros, Messi y Ronaldo, deseosos de mostrar quien es el más rápido cara a la portería contraria. Por este motivo, nada mejor que titular este post como uno de los famosos westerns de Clint Eastwood para introducir dos fallos garrafales que tuvo la Directiva blanca este verano, y que obligan a que el Real Madrid se juegue el todo o nada el sábado ante su afición.

El primer error no fichar a Villa, y como consecuencia fichar a Benzemá, ambos jugadores en el mismo “paquete”, siendo esto lo que está demostrando ser el francés por el momento.

El segundo error fue vender a Robben. La nueva cúpula blanca le tenía echado el ojo desde que llegó (no querían recuerdos del pasado), y se desprendieron del mejor jugador del Real Madrid la temporada pasada, tal cual lo está demostrando en el Bayer. Sólo una pega, sus lesiones, pero era fácilmente regulable su participación con la plantilla que se disponía (tal cual hace Guardiola con Messi).

La justificación del dinero para ambos errores no vale, dado que era el chocolate del loro según lo malgastado.

El Barça solo tuvo un error, vender a Etto´o, pero incluso este “error” hizo más fuerte a Guardiola como entrenador (“Aquí mando yo”), mientras que los “errores” madridistas volvieron a demostrar quien “mal manda” en el Bernabeu, y, las decisones de los despachos, tienen su reflejo en el césped (¿Por qué hay jugadores y entrenadores que rechazan al Real Madrid? ¿Por qué jugadores y entrenadores se marchan echando pestes del equipo blanco? ¿Por qué crece el antimadridismo?)

Gane quien gane el sábado, quizás nuestro amigo “Clint” tendría que venir a limpiar este poblado.

¿El partido del siglo?

El próximo sábado hay un nuevo partido del siglo. En éste, el XXI, ya hemos vivido unos cuantos, y pocos son, por no decir ninguno, los que realmente lo han sido. No es un partido más, porque se enfrentan dos grandes rivales, pero en mi opinión, está lejos de ser un referente en el siglo, especialmente cuando no hemos cumplido ni una décima parte del mismo. Los partidos hay que calificarlos a posteriori, no a priori como le gusta hacer al mundo mediático.

Ambos rivales llegan en lo más alto de la tabla, con números de record…en la liga. Están demostrando que son los más fuertes de este débil campeonato. El partido no decide la liga, pero quizás da un plus de moral al que salga líder del Bernabeu imprescindible en las jornadas finales, como se vio el año pasado, en el que tras el triunfo azulgrana, el Madrid se desinfló y no supo aprovechar los posteriores pinchazos del Barça.  

A día de hoy, el equipo que tiene más urgencias es el Madrid, al que sólo le queda la liga, y una nueva derrota en su feudo cortaría cabezas. Respecto a los azulgrana, todo dependerá de su partido ante el Arsenal. Perder la eliminatoria crearía dudas y convertiría el clásico en un flotador al que deberían agarrarse con los dientes, pues peligraría la temporada. En caso contrario, lo tengo claro, sería un rival temible para los blancos, que llegaría relajado y eufórico a la cita.

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